Hinojo


ORIGEN Y VARIEDADES




El hinojo dulce que se consume hoy en día como hortaliza es una variedad del hinojo común o silvestre. Del silvestre que crece o se cultiva en todos los países mediterráneos se aprovechan sobre todo sus semillas por sus reconocidas propiedades digestivas. Del hinojo común se utiliza como esencia sus semillas, así como el tallo y las hojas picadas, y como hortaliza, el bulbo.



La planta se considera nativa de la cuenca mediterránea aunque crece silvestre en la mayor parte del continente europeo en las cunetas, al borde de los caminos, en campos sin cultivar y en zonas cerca de la costa.



A lo largo de la historia, se han encontrado menciones del hinojo en los papiros egipcios con indicaciones medicinales. En la literatura griega y latina se hace referencia a las ramas de hinojo que se colocaban en las puertas de las casas con el fin de ahuyentar a los espíritus. Parece ser que fueron los romanos quienes comenzaron a utilizarlo como alimento; con sus semillas aromatizaban sus salsas de carne y los brotes frescos los consumían crudos.



El cultivo de la variedad dulce con fines comerciales le corresponde a Italia en su mayoría. El país transalpino se puede considerar como el más importante productor y consumidor mundial. En Italia los agricultores lograron una variedad de hinojo con un bulbo más tierno y carnoso (Hinojo de Florencia), idóneo para ser consumido como verdura. Son numerosas las huertas donde se cultiva de manera similar al apio. Hoy en día el cultivo de hinojo resulta más popular y se ha comenzado su expansión por Estados Unidos y países de Sudamérica



Los nombres de algunas de las variedades más cultivadas son:



Argo: muy precoz, bulbo grueso, blanco, redondo y prieto.



Carmo: bulbo firme, liso, color blanco puro de forma redonda.



Hinojo de Florencia: también se le conoce como hinojo dulce, es propio de la primavera y se cultiva en el sur de Europa.



Genio: bulbo muy redondo y firme de calibre medio.



Pollux:bulbo de excelente presentación, muy redondeado y de gran calibre.



Otros: Tiber, Romanesco, etc.



Las diferentes variedades de hinojo se pueden clasificar también según la forma del bulbo en variedades estrechas y alargadas o redondas y casi esféricas. Todas ellas presentan un sabor similar.



SU MEJOR ÉPOCA



El hinojo procedente del litoral mediterráneo, donde hay mucha afición a su cultivo y consumo, suele encontrarse en el mercado desde finales de otoño hasta mediados de primavera.



CARACTERÍSTICAS



Forma: la parte comestible es el bulbo o rosetón que crece a ras de suelo, del que parte un tallo largo y robusto. El bulbo puede tener forma ovalada, redonda o alargada, aunque los preferidos son los de bulbo redondo y compacto.



Tamaño: la planta puede alcanzar una altura de 60 centímetros a 1,2 metros, y el bulbo suele tener un diámetro de 10 a 15 centímetros.



Color: el bulbo se blanquea para que mantenga un color blanquecino o verde claro. Para ello, en las últimas etapas de crecimiento se cubre la planta, de modo que sólo las hojas reciban luz. El tallo es de color verde claro y las hojas son plumosas de color verde intenso y sus flores amarillentas.



Sabor: parecido al del apio, aunque con un gusto anisado más marcado y muy aromático, sobre todo si se come crudo. El fruto, la semilla, es muy pequeño, alargado y desprende un agradable olor a anís. Se usa como condimento aromático y por sus propiedades medicinales.



CÓMO ELEGIRLO Y CONSERVARLO



El aspecto del hinojo dulce es muy llamativo y atrae la curiosidad de quienes lo ven por primera vez, quizá por no tener parecido con ninguna otra verdura.



El hinojo con un follaje plumoso y de color verde luminoso, con los tallos rígidos y firmes y el bulbo grueso, blanquecino y redondeado es el de mayor calidad. Los bulbos alargados suelen ser menos suculentos.



Con el fin de que se mantenga fresco y crujiente conviene guardarlo en una bolsa de papel o de plástico perforada dentro del frigorífico.



Composición por 100 gramos de porción comestible

Energía (Kcal) 31





Agua (ml) 87,6





Proteinas (g) 1,2





Hidratos carbono (g) 7,3





Fibra (g) 3,1





Potasio (mg) 414





Calcio (mg) 49





Fósforo (mg) 50





Magnesio (mg) 17





Vitamina A (mcg de Eq. de retinol) 13,4





Folatos (mcg) 27





Vitamina B3 (mg) 0,64





mcg = microgramos (millonésima parte de un gramo)





PROPIEDADES NUTRITIVAS



El hinojo comparte con el resto de verduras y hortalizas su escaso aporte energético, si bien es una verduras rica en hidratos de carbono y fibra.



La variedad y cantidad vitamínica es discreta y sobresalen en su composición los folatos, la vitamina B3 y la provitamina A, aunque en menor cantidad que en la mayoría de las verduras. Además del potasio, el mineral más abundante con diferencia, el hinojo también contiene humildes cantidades de fósforo, calcio y magnesio.



En la composición del hinojo abunda un aceite etéreo, el anetol, que, aunque está repartido por toda la planta, se concentra en mayor medida en las semillas. A esta sustancia se le atribuye la acción digestiva y carminativa del hinojo.



Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.



El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Participa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula.



Su agradable sabor y su distinguido perfume convierten al hinojo en una hortaliza curiosa que puede resultar apetecible para incluirlo en la dieta habitual y en todas las edades.



Exceso de peso




Si se atiende a su escaso valor calórico, el hinojo es ideal para utilizarlo en los menús de quienes siguen dietas de adelgazamiento. Además, por su abundante contenido en fibra produce saciedad, de manera que se reduce el apetito, lo que resulta muy útil en estos casos.



Buenas digestiones



El principal principio activo que le confiere las propiedades carminativas al hinojo es su aceite esencial rico en anetol. También contiene otros compuestos que inciden en su esencia como el estragol. El consumo de hinojo tonifica los procesos digestivos, favorece la digestión de los alimentos, contribuye a expulsar los gases, reduce la hinchazón y ayuda a aliviar los dolores gástricos que aparecen como consecuencia de la flatulencia.



Los bulbos se pueden consumir como cualquier otra verdura o se pueden añadir a distintos platos para que éstos resulten más digestivos. Por ello, el consumo de esta planta se recomienda en caso de dispepsia o malas digestiones, indigestión, pesadez de estómago u otros trastornos gástricos.



Laxante y diurético



Por su elevado contenido de fibra favorece el tránsito intestinal, por lo que el consumo de hinojo previene o mejora el estreñimiento. Asimismo, a la fibra se le atribuyen otras propiedades. Ayuda a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes.



Además, el hinojo tiene un suave efecto diurético, favorece la producción y eliminación de orina y de las sustancias que en ella van disueltas gracias a su elevado contenido en agua y en potasio. Su consumo puede ser útil para quienes padecen hipertensión, retención de líquidos, hiperuricemia, gota o artritis, así como en caso de oliguria.





CÓMO PREPARARLO




La textura crujiente y carnosa, así como el peculiar aroma y suave sabor dulce que acompaña al hinojo han hecho que resulte cada vez más apreciado como verdura.



Para utilizar el hinojo en la cocina, primero se deben retirar las hojas secas externas y cortar la inserción de la raíz, mientras que las finas hebras del bulbo se eliminan tirando de ellas hacia arriba.



El hinojo resulta ideal crudo en las ensaladas, sobre todo si se aprovechan los bulbos tiernos y las vainas blancas, gruesas y carnosas que componen la penca. Así se le da al plato un agradable toque anisado, aunque admite las mismas aplicaciones que otras hortalizas (hervido, al vapor, como ingrediente de estofados de carnes o pescados, combinado con legumbres, arroces o pastas...). Al vapor o hervido como cualquier otra verdura, el hinojo resulta sabroso y combina muy bien con patatas, como ingrediente de los purés, con una bechamel o una salsa de queso ligera.



Bien picadito se usa a modo de condimento en numerosas recetas con el fin de hacer los platos más fáciles de digerir.

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